Día Mundial sin Carne: el impacto del abuso cárnico en la crisis climática

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Cesta de mimbre con hortalizas variadas, desde zanahorias a tomates
Cada 20 de marzo celebramos esta convocatoria que llama a un cambio de modelo alimentario que mejore a la vez nuestra salud y la del planeta.

En apenas medio siglo la ingesta media por persona de proteína animal se ha multiplicado por cinco. Este incremento desmesurado en el consumo ha ido acompañado del crecimiento de las macroexplotaciones industriales de carne, que se han convertido en el método de producción ganadera con mayor crecimiento en todo el mundo, produciendo aproximadamente el 72% de la carne de pollo, el 55% de la de cerdo y el 60% de los huevos a nivel mundial.

Desde Amigos de la Tierra aprovechan el Día Mundial sin Carne para reivindicar unas políticas agrarias y ganaderas que limiten la producción desmesurada de carne y fomenten una ganadería extensiva y agroecológica, es decir, una producción respetuosa con los ecosistemas y las personas. Con ese objetivo, subrayan su iniciativa por un consumo de «Menos Carne y Mejor Carne».

Momento crucial para un cambio de modelo de producción y consumo

La Política Agraria Común, PAC, en proceso de revisión por parte de los Estados miembro de la Unión Europea, desempeña un papel crucial en el modelo de consumo y producción alimentario actual. Las estrategias y medidas que se apliquen repercutirán en nuestra forma de alimentarnos, en nuestra salud y medio ambiente.

Por este motivo, desde Amigos de la Tierra recuerdan que es vital reducir el consumo de carne y apoyar la producción de carne procedente de la ganadería extensiva y agroecológica, y reducir así los efectos del cambio climático, proteger la biodiversidad, promover el bienestar animal y garantizar que las personas productoras puedan trabajar dignamente y puedan vivir en un mundo rural vivo.

«Esta modificación representa una oportunidad para darle un giro de 180 grados al sistema de consumo y fomentar e impulsar las pequeñas granjas familiares, basadas en la agroecología, los canales cortos de comercialización, y promover así un modelo saludable y un mundo rural vivo», señalan desde el colectivo.

Un cambio de dieta que tendría un impacto enorme en la emergencia climática

Amigos de la Tierra se remite a estudios que sugieren que un cambio de dieta en la población de los países ricos tiene el potencial de combatir la crisis climática con la reducción de hasta un 50% las emisiones de CO2.

La Comisión EAT-Lancet ha establecido el nuevo término de «dieta de salud planetaria» para resaltar el papel fundamental que desempeña la alimentación en la salud humana y la sostenibilidad ambiental, así como la importancia de la misma para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS, y el Acuerdo del Clima de París. Recomendaciones que van en la línea de tendencias como la de la dieta climatariana, en favor de prácticas más respetuosas a la vez con nuestra salud y la del planeta. Científicos de todo el mundo han insistido en el papel clave de la reducción del consumo de carne para la sostenibilidad del planeta. A nivel social, vemos también como la concienciación y evolución hacia hábitos de reducción total o parcial de la carne es cada vez mayor.

Por este motivo, se hace un llamamiento a la ciudadanía para que reduzca su consumo de carne, y priorice la compra procedente de una ganadería extensiva y agroecología, la cual fomenta el bienestar animal, no contribuye a la deforestación y fija población en el mundo rural, entre otras muchas ventajas. La demanda principal se dirige a la clase política para que de una vez por todas fomente unas políticas agrarias y ganaderas que promuevan una dieta saludable para la gente y el planeta.

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