Así ponen (ilegalmente) a un joven elefante a tiro de escopeta

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cazadores posan con elefante asesinado
Foto proporcionada por PETA

PETA documenta un cruel suceso en una reserva sudafricana donde no se permite la caza.

El individuo protagonista del vídeo es un cazador estadounidense que presuntamente pagó 30 mil dólares por lo que desde la asociación PETA no dudan en calificar de «emoción enfermiza de matar a un elefante». Posteriormente pagaría hasta 20 mil euros adicionales para que diversas partes del cuerpo del elefante se conservasen para enviarlas a Estados Unidos. E incluso, denuncia PETA, se comería además «una rebanada de carne de elefante on aguacate y tomate».

El cazador se gastó alrededor de 50 mil dólares por matar y llevarse partes del elefante a Estados Unidos / Foto: PETA

Otro caso de «caza trofeo» en zonas donde la caza es ilegal

La secuencia de los hechos, que ha sido difundida por PETA, es dramática y paradigma del maltrato a que se ve sometida una especie, el elefante, conocida por su capacidad compasiva e incluso por llorar a sus parientes muertos.

En el vídeo puede verse como el joven elefante sale con tranquilidad de unos arbustos cuando el cazador realiza su primer disparo, asesorado por los guías profesionales encargados de preparar el evento. El elefante cae entonces de rodillas, malherido pero todavía vivo, y comienza a rugir con angustia. Los profesionales que acompañan al individuo «podrían haber terminado con este sufrimiento en una fracción de segundo, pero no intervienen porque el cazador ha pagado por la emoción de matar, y su trabajo es entregarlo».

Es así como vemos que le facilitan al cazador estadounidense la realización de hasta cuatro disparos más, sucesivamente cerca y durante dos minutos. «Se desconoce cuántas tomas más se realizaron luego de que el vídeo se detuviese y cuánto tiempo sufrió el elefante antes de perder finalmente el conocimiento y morir», critican desde el colectivo.

Un negocio basado en la muerte cruel de animales

La investigación de PETA también expone la forma en que los cazadores de trofeos («personas con una profunda necesidad psicológica de fortalecerse mostrando a otros que han matado a un ser vivo majestuoso») disparan a la vida silvestre criada específicamente para ser asesinada «por su emoción enfermiza».

Muchos leones y otros animales en Sudáfrica son criados en cautiverio, lo que significa que están acostumbrados a los humanos, incluso alimentados a mano por ellos, lo que los convierte en objetivos fáciles.

Otras imágenes obtenidas por PETA durante la investigación muestran a hombres tendiendo una emboscada a un león criado en cautiverio que descansa debajo de un árbol. Cuando el cazador le dispara, el león carga y los guías de caza deben ayudar a «salvar el día» disparando múltiples tiros. El cazador y el operador de cámara se ríen después de la toma final.

Vídeos difundidos por PETA

* Advertimos que las imágenes pueden herir la sensibilidad del espectador.

En el primero el animal asesinado es un joven elefante

En el segundo vídeo la presa es un león

3 Comentarios

    • En realidad no exactamente, de forma reduccionista suele decirse simplemente que barritan, pero su riqueza de sonidos es amplia y quizás no tan conocida por la gente. Y es que en realidad también rugen, resoplan, bufan, trompetean y hasta gruñen.

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