La caza se acerca a las aulas andaluzas sin reproches del Defensor del Menor

0

Ni «proscrito» ni «promovido» explica la institución, criticada por no posicionarse contra la introducción de contenidos a favor de esta práctica en los colegios de Andalucía.

Imagen de jacqueline macou en Pixabay

«A partir de esta realidad regulada, y del repertorio de normas y disposiciones que abordan esta cuestión en el seno del propio sistema educativo, no hemos podido deducir ni que esté proscrito el tratamiento de la caza, ni que resulte tampoco obligada su promoción o estímulo», expone en un comunicado el Defensor del Menor de Andalucía.

A la espera del proyecto concreto del gobierno andaluz, dependerá de cada centro

La institución se remite al marco regulatorio vigente, citando la Ley 8/2003, de 28 de octubre, de la Flora y la Fauna Silvestres, para dirimir sobre la importancia o no de estos contenidos y cita un extracto de la legislación que se refiere a caza y pesca como «ejemplos clásicos de actividades deportivas que se desarrollan en el medio natural permitiendo un uso compatible de los recursos naturales y asegurando pautas de desarrollo sostenible en el medio rural: ancestralmente constituyen aprovechamientos tradicionales de los recursos naturales que, al cabo del tiempo, se han ido concretando en un acervo cultural».

El Defensor del Menor recuerda que la caza ya está como tema en diferentes sentidos en el currículo escolar. Al respecto, analiza que el abordaje específico del tema dependerá con seguridad de implicaciones distintas relacionadas por ejemplo con la propia ubicación de cada centro educativo: «(…) sus actividades pueden ser manifiestamente distintas a tenor de la ubicación del centro en un espacio común urbano, o bien, en el contexto de una zona rural en la que muchos entornos puedan estar destinados en una extensión significativa para cotos de caza gestionados para la explotación profesional de esta actividad cinegética en sus diversas modalidades. En uno y otro ámbito, la caza, sus impactos y percepciones son sustancialmente diferentes».

Percepciones «sustancialmente diferentes»

En el marco de los contenidos relacionados con biodiversidad, medioambiente y proyectos educativos ligados a la sostenibilidad, considera el Defensor que la plasmación específica de la caza en los contenidos de los programas educativos van a depender «del alcance que en cada caso se defina por los actores educativos de cada centro y en cada etapa educativa».

«Como reflexión final, podemos decir que ese debate, y el ejercicio de intercambiar argumentos e intereses entre ambos márgenes de posturas sobre la cuestión, es un buen motivo para ser acogidos en nuestros centros educativos. Y el sentido del tratamiento que se recoja acerca de estas actividades, en relación con la programación educativa del centro, ofrecerá sentidos diversos que discurrirán entre posturas divergentes y, en ocasiones, difícilmente compatibles».

Ni prohibir ni incentivar

«No podemos sentirnos constreñidos a elegir, sin más, entre posiciones rotundas de prohibición de todo tipo de caza frente a las posturas que persiguen el rotundo incentivo y fomento de tales actividades», expone la institución presidida por Jesús Maeztu Gregorio de Tejada.

«Entre la persecución radical de la caza por parte de unos y la obligatoriedad de su aprendizaje que fomentan otros, existen multitud de posiciones intermedias que invitan a una inteligente conciliación de posturas; por lo que no puede resultar extraño en este debate que se refleje en el propio escenario educativo que vive y bebe de la misma pulsión de nuestra compleja sociedad».

El gobierno andaluz a favor de llevar al sector de la caza a las escuelas

«Los alumnos deben aprender el valor y la importancia de la conservación de la fauna y flora por medio de una actividad cinegética sostenible y basada en estudios técnicos y científicos. Además, deberán contemplar cuestiones como el control poblacional y la gestión sanitaria de la fauna para garantizar la sostenibilidad de los ecosistemas naturales y su biodiversidad, así como el potencial impacto económico y social de la misma», declaraba ya a finales de 2019 el consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda.

Javier Imbroda avanzó en aquel entonces que la definición de posibles actividades, todavía en una fase muy inicial de desarrollo, «contará con la colaboración de entidades y asociaciones tanto del ámbito de la caza y captura como grupos de conservación del medioambiente y su fauna».

Recordamos que ya en otoño de 2019, la asociación Abogacía Andaluza por la Defensa Animal (AADA) reaccionó al anuncio del gobierno andaluz respecto al pacto de PP, Ciudadanos y Vox para la introducción de contenidos sobre caza en las escuelas andaluzas, promoviendo un manifiesto contra la promoción de la caza en los colegios andaluces.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here