Seis años de aguas contaminadas y ahora confinados y sin poder beber del grifo

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Foto: Ayuntamiento de Lastras de Cuéllar

Lástras de Cuéllar es un ejemplo claro del grave problema de aguas contaminadas generado por la macroganadería industrial.

 

Hace una década casi setenta municipios de Castilla y León tenían problemas en su red de abastecimiento de agua para consumo público debido a altas concentraciones de nitratos, ya que superaban los límites permitidos. En 2020, esa cifra se ha multiplicado por diez, siendo 709 los municipios afectados (datos de 2019 de la propia Junta de Castilla y León).

Los colectivos ecologistas y vecinales tienen clara la razón: la extensión descontrolada de la ganadería industrial, principalmente porcina. Ecologistas en Acción incluso ha elaborado un mapa que es absolutamente revelador.

La localidad segoviana de Lastras de Cuéllar es un ejemplo claro de como las personas sufren este impacto en su vida diaria. En pleno estado de alarma por la pandemia de coronavirus, los vecinos de este municipio segoviano tienen que sufrir los problemas adicionales derivados de la imposibilidad de consumir el agua que sale de sus grifos. Una reclamación que llevan demasiado tiempo condenados a recordar. Este es el manifiesto lanzado por los vecinos de Lastras de Cuéllar «para protestar por la grave situación que sufre nuestro pueblo con el abastecimiento de agua». «Desde el mes de septiembre de 2014 nuestro pueblo viene sufriendo el desabastecimiento de agua potable como consecuencia del alto nivel de nitrato y/o arsénico», denuncian.

MANIFIESTO POR EL AGUA POTABLE EN LASTRAS DE CUÉLLAR

Hemos perdido la cuenta de los años que Lastras de Cuéllar lleva sin agua potable. Sabemos que los arsénicos y los nitritos tienen la culpa. Pero, tras el diagnóstico, cabría esperar soluciones.

No puede ser que, a estas alturas del siglo XXI, con el río Cega y el magnífico manantial de las Fuentes de Aguilafuente a tiro de piedra, tengamos que seguir aprovisionándonos de botellas y garrafas, como en los años cincuenta del siglo XX. No puede ser.

Las administraciones responsables de facilitar los servicios mínimos y las infraestructuras a los pueblos nos han abandonado. Aparecemos en los medios de comunicación una y otra vez casi siempre por la misma martingala: los vecinos de Lastras carecen de agua potable en sus casas.

El Ayuntamiento no tiene de recursos para acometer una obra de tal envergadura, pero la Diputación de Segovia y la Junta de Castilla y León, responsables subsidiarias, no se han movido. Y no puede ser.

Años y años dando una imagen penosa, aceptando con resignación esta carencia de un servicio básico que, por lo que vemos, lleva camino de eternizarse. Pedimos a las diferentes administraciones que se impliquen en solucionar un problema que les compete.

No miren a otro sitio, no se parapeten tras los sillones de sus despachos. Tienen una obligación urgente. Lastras pierde población a un ritmo acelerado. La carencia de agua potable es un baldón añadido a los problemas seculares del medio rural.

Queremos agua potable en nuestros grifos. Y la queremos ya.

Lastras de Cuéllar. Mayo, 2020.

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