Reacción contra los planes de Japón para deshacerse del agua radiactiva de Fukushima

Vista aérea de la central de Fukushima / Imagen: Greenpeace

Greenpeace critica las propuestas del subcomité gubernamental japonés para gestionar más de un millón de toneladas de agua radiactiva resultante del desastre de la central nuclear.

“No hay justificación para la contaminación radiactiva adicional deliberada del ambiente o atmósfera marina. Cualquier decisión de descargar más de un millón de toneladas de agua altamente radiactiva en el Pacífico o en la atmósfera es claramente una preocupación directa para la gente de Fukushima, incluidas las pesquerías. Sin embargo, este no es solo un problema interno, y el gobierno de Japón debe explicar a la comunidad internacional, incluidos sus vecinos más cercanos en Asia, por qué aboga por la descarga de agua en el Océano Pacífico o su liberación a la atmósfera mientras no desarrolla soluciones alternativas. El plan presentado hace que Greenpeace esté más decidido a detener estas descargas radiactivas”, ha expresado Shaun Burnie, especialista nuclear de Greenpeace Alemania.

Es la reacción del grupo ecologista a la propuesta presentada el 23 de diciembre de 2019 por parte de un subcomité gubernamental japonés, elaborada para administrar más de un millón de toneladas de agua radiactiva resultante del desastre en 2011 de la central nuclear de Fukushima Daiichi de TEPCO (Compañía de Energía Eléctrica de Tokio). El subcomité hace una triple propuesta: descargar el agua radiactiva directamente al medio ambiente a través de la descarga al océano, liberación de vapor a la atmósfera inferior o una combinación de los dos métodos anteriores. Esta propuesta, elegida por la secretaría del subcomité, representa el menor costo financiero para Japón, pero la amenaza más inmediata para el medio ambiente y, subrayan los ecologistas, “destaca el completo fracaso del gobierno para considerar alternativas más seguras”, ha comunicado Greenpeace Japón.

Imagen: Christian Aslund – Greenpeace

La crisis del agua radiactiva es fruto de una cadena de errores y malas decisiones

Establecido por el Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI), el Subcomité para el Manejo del Agua Tratada ALPS (Sistema Avanzado de Procesamiento de Líquidos), presentó su borrador en una reunión en Tokio en vísperas de Navidad. Los miembros del subcomité en el pasado expresaron su preocupación por el problema del agua radiactiva y el manejo del problema por parte de TEPCO. En los últimos meses, el subcomité logró obtener la confirmación de TEPCO de que hay espacio de almacenamiento adicional para el agua radiactiva disponible. Sin embargo, según Greenpeace Japón, los funcionarios gubernamentales (que trabajan para METI) y que controlan el subcomité, habrían presionado para el borrador de la propuesta presentada “bajo la falsa premisa de que el espacio se estaba agotando para el almacenamiento continuo de agua”.

Debido a la fusión de tres reactores en Fukushima Daiichi en 2011, incluida la prevención fallida de la contaminación del agua subterránea y el fallo de la tecnología ALPS, el 80 por ciento del agua radiactiva contiene materiales radiactivos por encima de los límites reglamentarios. El año pasado, el análisis de Greenpeace Alemania demostró que la crisis del agua en Fukushima es consecuencia de una mala toma de decisiones, decisiones tecnológicas equivocadas y medidas de reducción de costos.

La propuesta redactada por el subcomité se llevará a los interesados locales en la prefectura de Fukushima, incluidas las comunidades pesqueras. En 2018, los ciudadanos condenaron enérgicamente la opción de descargar el agua radiactiva en el Pacífico durante las audiencias públicas. Más recientemente, una encuesta de opinión de Greenpeace Japón realizada en septiembre de 2019 mostró que solo el 15.9 por ciento de los ciudadanos de Fukushima apoyaba la liberación de agua radiactiva al océano.

Habría soluciones alternativas para el agua radiactiva

Greenpeace Japón defiende que la opción menos dañina para el medio ambiente es el almacenamiento a largo plazo del agua radiactiva en tanques robustos combinados con la aplicación de la tecnología de procesamiento más avanzada para eliminar todos los radionucleidos, incluido el tritio. Hasta ahora, el gobierno japonés y TEPCO han concluido erróneamente que tal opción no es factible.

“Desde el primer día del desastre nuclear, la gestión del gobierno de la crisis del agua radiactiva ha resultado en un fracaso bien documentado tras otro. El borrador de la propuesta de hoy es otro fracaso más, pero no es el final de este tema tan controvertido. El gobierno no puede tomar ninguna decisión sin la aprobación local, y el mensaje de las comunidades de Fukushima, incluida la Federación de Asociaciones Cooperativas de Pesca de la Prefectura de Fukushima, es que descargar el agua radiactiva en el Pacífico no es una opción”, recuerda Kazue Suzuki, activista del área de energía de Greenpeace Japón.

Greenpeace considera que Japón no debe tomar decisiones para reducir los costes a expensas del medio ambiente, las tierras de las comunidades locales y la contaminación del Pacífico y otros mares, sino que debe continuar almacenando el agua radiactiva en el espacio confirmado, adicionalmente disponible, mientras considera cuidadosamente la seguridad y alternativas más sostenibles para el agua radiactiva de Fukushima. Al hilo del accidente de Fukushima, Greenpeace también ha denunciado recientemente los elevados niveles de radioactividad en la zona de salida de la antorcha olímpica de los Juegos 2020 que se celebrarán en Tokyo.