Tres formas en las que los jóvenes han revolucionado el movimiento climático

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*Artículo de Agustin Maggio – Greenpeace.

El 2019 fue el año en que el futuro llegó.

En septiembre, las calles de 180 países alrededor del mundo se llenaron de color y creatividad, cuando más de siete millones de personas, lideradas por la juventud, dejaron las escuelas, sus hogares y sus lugares de trabajo para demandar a los líderes del mundo acciones sobre el cambio climático.

Escolares de Londres se declaran en huelga y salen a las calles para protestar por el cambio climático en 2019 / Foto: Kristian Buus – Greenpeace

Este movimiento de millones, impulsado por grupos como Fridays For Future, nos ha mostrado a jóvenes liderando, abandonando desafiantes sus aulas por un día. Hizo renacer un movimiento, inspiró la solidaridad de los grupos climáticos de todo el mundo y desde entonces ha sido considerado como la mayor protesta climática mundial de la historia. Y solo acaba de cumplir un año.

El poder y la dimensión de estas manifestaciones globales ha cambiado el modo en que las personas piensan sobre el cambio climático y lo que significa ser activista. Los reclamos locales han sido conectados y amplificados. Los líderes climáticos han unido fuerzas y diversas estrategias han sido compartidas abiertamente sin contemplación de fronteras.

Este abril, el movimiento climático liderado por la juventud continuará, pero desde casa. La pandemia del COVID-19 ha llevado a las personas en todo el mundo a encontrar formas innovadoras de tomar medidas. El 24 de abril ha comenzado un día mundial de huelgas climáticas, que se llevará a cabo digitalmente. Puede parecer diferente, pero las demandas siguen siendo las mismas: un reclamo unificado para que los gobiernos de todo el mundo promulguen con urgencia una legislación verde y justa, como el New Deal verde.

Mantente atento a las acciones digitales, como los debates con líderes influyentes. Usa tu creatividad para hacer demandas climáticas en tus redes sociales y haz que tus amigos y familiares participen también.

Estas son tres formas en las que el movimiento climático de huelga escolar ya nos ha cambiado para mejor.

1. Innovación

Este movimiento ha sido realzado por el uso de tecnología innovadora que conecta a los huelguistas climáticos sin importar dónde se encuentren. Los grupos de WhatsApp, las videollamadas, los seminarios web, los desafíos de TikTok, las historias de Instagram, Facebook Live y el intercambio de canales han sido aprovechados para crear un flujo global constante de contenido. Como resultado, el movimiento ha generado gran cobertura y debate, lo que ha obligado a los políticos y líderes de la industria a reevaluar su respuesta ante la crisis climática que todos enfrentamos.

2. Solidaridad

Cuando millones tomaron las calles el septiembre pasado, el mundo observó cómo se desarrollaba algo único: un movimiento global que comenzó a abarcar diferentes generaciones, creencias y culturas.

La gente no necesita compartir la misma procedencia: se solidarizan mutuamente, donde sea y como puedan. En Moscú, los organizadores evitaron las prohibiciones de manifestaciones masivas mediante protestas en equipo, y los activistas se turnaron para sostener pancartas durante cinco minutos antes de ser reemplazados por el siguiente grupo.

En Kabul, se desplegó personal blindado para proteger a unos 100 jóvenes mientras marchaban por las calles. En Nairobi, los estudiantes vestían atuendos hechos de botellas de plástico en respuesta a los peligros de los desechos plásticos, una gran amenaza para las personas en países en vías de desarrollo. Las protestas también tuvieron lugar en toda América Latina, desde Ciudad de México hasta Buenos Aires.

En todo el mundo, los sindicatos y las ONG se unieron para apoyar el movimiento dirigido por los jóvenes. Los abuelos fueron a las huelgas, incluso si eso significaba tomar varios autobuses. Los maestros abandonaron las aulas para marchar junto a sus alumnos, y los padres abandonaron los lugares de trabajo, conmovidos por la creciente ola de personas que defiende el futuro de sus hijos.

3. Alegría

Colores, carteles creativos, la música y la danza han sido elementos básicos del movimiento climático liderado por jóvenes, y eso es gran parte de su atractivo. Muy a menudo, el activismo puede ser serio, pero los jóvenes le han demostrado al mundo que no vale la pena tener una revolución sin bailar, y que salvar el mundo se puede hacer con una sonrisa.

Si vamos a pintar una imagen de nuestro futuro, ¿por qué no hacerlo con estilo?

Huelgas climáticas durante el 2020 y qué esperar de aquí en adelante

Las cosas han cambiado mucho desde el pasado septiembre. La pandemia del Covid-19 puede haber paralizado el mundo, pero también nos ha demostrado que los gobiernos y las personas pueden adaptarse y unirse rápidamente para encontrar nuevas formas de hacer las cosas frente a las amenazas existenciales.

Amplifiquemos estos mensajes y demandas, e instemos a los gobiernos y a los líderes mundiales a que dirijan nuestros recursos a la reconstrucción de un sistema más justo y resiliente que priorice a las personas y al planeta. Cuanto más seamos, más fuerte se oirán nuestras reivindicaciones este 24 de abril.

Hagamos de este el año de muchos millones más.

Agustin Maggio es activista de Greenpeace USA.

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