Ryanair, séptimo mayor contaminador de carbono de Europa, ejemplo del problema con la aviación

Foto: HubertPhotographer – Pixabay

El futuro de las aerolíneas agita el debate post-Covid.

“Los gobiernos deben actuar para proteger los empleos de las aerolíneas, pero también para iniciar la transición justa para la aviación. El dinero de los contribuyentes sólo debe utilizarse si estos grandes contaminadores se comprometen a cumplir el Acuerdo Verde de la UE, incluyendo el comienzo del pago de impuestos y el uso de combustibles más ecológicos”. Lo exponía a mediados de abril Andrew Murphy, representante de la asociación Transport&Environment (T&E).

Este colectivo ha subrayado la paradoja de que las emisiones de las aerolíneas continuasen su trayectoria ascendente a lo largo de 2019 mientras que otros sectores siguieron descarbonizando. En T&E están seguros de que esa tendencia se reanudará después de la crisis a menos que los gobiernos actúen ahora para frenar su contaminación.

Acusadas de recibir ayudas públicas pese a malas prácticas

A la luz de los datos de 2019, la poderosa aerolínea Ryanair aparece nuevamente junto a las plantas de carbón como uno de los 10 principales emisores de carbono de Europa el año pasado. En el séptimo puesto del ránking contaminador. La aerolínea de bajo costo aumentó sus emisiones en un 5,9% en los vuelos dentro de Europa en ese período, según los datos del sistema de comercio de emisiones de la UE publicados en abril de 2020.

T&E no está en desacuerdo con el apoyo de los gobiernos a los trabajadores de la aviación durante la crisis actual, pero advierte que las emisiones de las aerolíneas se recuperarían rápidamente a menos que los rescates estuvieran condicionados a que las aerolíneas adoptaran tecnologías verdes y comenzaran a pagar impuestos una vez que las condiciones mejorasen.

Citan por ejemplo el caso de Easyjet, que a comienzos de 2020 ha obtenido un préstamo de emergencia de 600 millones de libras esterlinas del gobierno británico después de emitir un 4,1% más de CO2 en 2019. Irónicamente, la aerolínea rescatada también pidió al personal que se tomara dos meses de vacaciones no remuneradas apenas unas semanas después de haber pagado 160 millones de libras esterlinas de dividendos a los accionistas.

Un sector con gran impacto sobre el calentamiento global

La contaminación por carbono de los vuelos dentro de Europa ha aumentado un 27,6% desde 2013, superando con creces a cualquier otro modo de transporte. T&E señala criticamente el plan de compensación que maneja Naciones Unidas para el sector de la aviación. Conocido como Corsia, el plan permitirá a las aerolíneas seguir aumentando sus emisiones mediante la compra de compensaciones ultra baratas, en las que invierten en proyectos ambientales en lugar de reducir su propia huella de carbono.

Aunque las emisiones de las aerolíneas disminuirán en 2020 debido a la inmovilización de COVID, se espera que se recuperen a menos que se exija a las aerolíneas que empiecen a pagar impuestos y a utilizar combustibles más limpios una vez que las condiciones mejoren. El número de pasajeros ha roto repetidamente los récords tras las conmociones mundiales como la crisis financiera de 2008, según muestran los datos de la industria.