No es sólo crisis climática, es «crisis de la democracia»: los derechos humanos están en juego

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El cambio climático tendrá consecuencias devastadoras para las personas en situación de pobrezaUn informe para el Consejo de Derechos Humanos de la ONU (CDH), realizado por Philip Alston, experto en pobreza extrema y derechos humanos de la ONU, sostiene que, muy probablemente , los efectos del calentamiento global no sólo socavarán los derechos básicos a la vida, el agua, la alimentación y la vivienda de cientos de millones de personas, si no también perjudicarán gravemente a la democracia y el estado de derecho.

«El cambio climático tendrá consecuencias devastadoras para las personas en situación de pobreza. Incluso en el mejor de los casos, cientos de millones se enfrentarán a la inseguridad alimentaria, la migración forzada, las enfermedades y la muerte. El cambio climático amenaza el futuro de los derechos humanos y corre el riesgo de deshacer los últimos cincuenta años de progreso en materia de desarrollo, salud mundial y reducción de la pobreza», sostiene la investigación.

La revuelta que se avecina

Las medidas adoptadas por la propia ONU, los países, las ONG y las empresas, son criticadas por Alston, quien afirma que son «obviamente insuficientes» en relación con «la urgencia y la magnitud» de la amenaza. El experto concluye su informe para CDH declarando: «Los derechos humanos probablemente no sobrevivan a la revuelta que se avecina«.

El documento advierte que los gobiernos, «y demasiados en la comunidad de derechos humanos», no han abordado «seriamente» el cambio climático durante décadas. «Demasiados países siguen dando pasos cortos en la dirección equivocada«, se lamenta. En ese contexto, indica, abordar el cambio climático requeriría un cambio fundamental en la economía mundial, desvinculando las mejoras en el bienestar económico de las emisiones de combustibles fósiles. «Es imperativo que esto se haga de manera que brinde el apoyo necesario, «proteja a los trabajadores y cree un trabajo digno».

Duras críticas a mandatarios internacionales

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump es duramente criticado en el informe por «silenciar activamente» la investigación climática. «Trump ha colocado a antiguos lobistas en puestos de supervisión, ha apoyado los argumentos de la industria, ha liderado un agresivo retroceso de las normativas medioambientales y está silenciando y difamando de forma agresiva a los científicos expertos en el clima», señala el documento. Otra de de de las pocas personas nombradas diretamente en el informe es el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, que es criticado por permitir la explotación minera de la selva amazónica.

Alston también remarcó la existencia de algunos avances positivos, incluyendo demandas legales contra los estados y las compañías de combustibles fósiles, el activismo de Greta Thunberg, las huelgas escolares que se producen los viernes en todo el mundo, #Fridaysforthefuture y el movimiento «Extinction Rebellion»Revuelta contra la Extinción«).

Riesgo de un “apartheid climático”

En el informe sobre el cambio climático y la pobreza de Alston, presentado en Ginebra, se afirma que el mayor impacto de la crisis climática se produciría en las personas que viven en condiciones de pobreza, y que, muchos de ellos, perderían el acceso a una alimentación y un agua adecuadas.

Los países en desarrollo serán los que soportarán aproximadamente el 75% de los costes de la crisis climática, según el informe, a pesar de que la mitad más pobre de la población mundial sólo causa el 10% de las emisiones de dióxido de carbono. «El cambio climático amenaza con destruir los últimos 50 años de progreso en el desarrollo, la salud mundial y la reducción de la pobreza», dijo Alston y añadió que para 2030, puede condenar a 120 millones de personas a caer bajo el umbral de pobreza.

Además, en el año 2050, tan solo en el África subsahariana, el sur de Asia y Latinoamérica, habrá cerca de 140 millones de desplazados por el calentamiento global, calcula el informe. En el supuesto de que, en 2100, se consiguiera que la temperatura del planeta no aumentara más de 1,5º en algunas regiones las temperaturas serían tan extremas que muchas personas sufrirían una grave falta de alimentos y peores condiciones de salud.

Derechos en peligro

El informe sostiene que «el riesgo de que aumente el descontento de la comunidad, la desigualdad y los índices de pobreza entre algunos grupos, probablemente fomenten las respuestas nacionalistas, xenófobas, racistas y de otro tipo». «Mantener un planteamiento equilibrado de los derechos civiles y políticos será extremadamente complejo», advierte: «De esta forma, la democracia y el estado de derecho, así como una amplia gama de derechos civiles y políticos, están en peligro«.

Según Alston los impactos de la crisis climática podrían aumentar las divisiones en la humanidad y añadió «Nos arriesgamos a un apartheid climático en el que los ricos pagan para escapar del sobrecalentamiento, el hambre y los conflictos mientras el resto del mundo sufre”. Como ejemplo el experto comenta: «Cuando el huracán Sandy causó estragos en Nueva York, en 2012, dejando a los neoyorquinos vulnerables y de bajos ingresos sin acceso a la electricidad y a la atención médica, la sede del banco Goldman Sachs estaba protegida por decenas de miles de sacos de arena y tenían un generador que les proporcionaba electricidad».

Fuente: Informe Alston para el Consejo de Derechos Humanos de la ONU

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