El verano negro de fuegos en Australia afectó a 3.000 millones de animales

Foto: Extracto de vídeo de WWF Australia

*Actualizado a 28 de julio de 2020

Un nuevo informe de WWF eleva ampliamente la cifra de víctimas inicialmente difundida.

Julio de 2020 ha traído nuevos datos respecto a los devastadores incendios que hasta enero de 2020 azotaron Australia. Si los últimos estudios que evaluaron las consecuencias para la fauna australiana hablaban de 1.250 millones de víctimas, los nuevos datos de WWF Australia indican que en realidad podrían ser de 3.000 millones de animales (mamíferos, reptiles, pájaros y ranas), una cifra mucho mayor que la estimación inicial.

El detalle está disponible en “Australia’s Bushfires 2019-2020: The Wildlife Toll”, de WWF Australia. Recordamos que en la que hasta el momento ha sido la peor temporada de incendios en la historia reciente de Australia, durante el período veraniego de 2019 a 2020 se quemaron en el país 18 millones de hectáreas, de las que 12 millones eran bosques, con un impacto devastador para la biodiversidad del sudeste de Australia.

Las indiscriminadas talas aumentaron la gravedad de los incendios en Australia

*Actualizado a 7 de mayo de 2020

Cucaburra (Dacelo) posada en una rama mira bosque quemado en un atardecer en Australia
Kookaburra después de un incendio. Wallabi Point. Nueva Gales del Sur / Foto: Adam Stevenson – WWF

El impacto de la crisis climática en el número, extensión y gravedad de los incendios en Australia está fuera de toda duda meses después de la peor ola de fuegos que sufrió el país, entre finales de 2019 y comienzos de 2020. Pero más allá de esa causa concreta, los investigadores han reparado en el impacto de las prácticas de gestión forestal. Y el resultado es claro: las prácticas de tala realizadas en muchos puntos del país han contribuído a que los bosques sean más vulnerables al fuego.

El estudio, publicado en Nature Ecology & Evolution (Referencia bibliográfica: Recent Australian wildfires made worse by logging and associated forest management), indica que la severidad y frecuencia de los fuegos se relaciona también con la mala protección de los bosques nativos. Las talas aumentan el potencial de secado de los bosques húmedos y provocan disminuciones en la altura del bosque, y dejan una gran carga de material combustible cerca del suelo, multiplicando el peligro en paisajes estacionalmente secos.

Recomiendan los científicos tener en cuenta estos factores, y recordar que el respeto a los bosques nativos no sólo es importante en términos de protección de la biodiversidad. La propia seguridad de las poblaciones humanas se verá amenazada por prácticas de gestión forestal que aumentan la gravedad e inflamabilidad del fuego.

Diez mil koalas muertos: ejemplo del coste oculto de la crisis de incendios en Australia

*Actualizado a 25 de febrero de 2020

Tras la pérdida estimada de cuando menos un tercio de la población total de koalas que vivía en Nueva Gales del Sur, en Australia, desde WWF ya advierten que podría tener que incluírse la especie en la lista de especies en peligro de extinción. La mortandad de koalas habría alcanzado en algunos de sus ecosistemas principales hasta el 80% del total de las comunidades que pervivían en esas zonas.

A la propia gravedad de los incendios habría que sumar la sequía, que habría contribuído a diezmar la población de koalas a peligrosos mínimos. En algunas áreas ni siquiera es seguro todavía acceder para valorar el impacto sobre los hábitats que se habrían quemado al cien por cien en muchos casos.

El coste estimado de los incendios ascendería a miles de millones

El nuevo informe de WWF ha estimado el costo de las emisiones de dióxido de carbono causadas por la crisis de incendios forestales, y podría llegar a miles de millones. Si bien las evaluaciones económicas hasta ahora se han centrado en edificios, infraestructura, producción agrícola, ventas minoristas y reservas de turismo, el estudio “Burnt assets. The 2019-2020 Australian Bushfires” es el primero en estimar los impactos en la riqueza natural.

WWF reconoce que la temporada de incendios forestales aún no ha terminado. Esta evaluación es de septiembre de 2019 a enero de 2020, cuando se quemaron más de 12 millones de hectáreas en Australia. Se estima que los incendios forestales liberaron entre 400 y 700 millones de toneladas de dióxido de carbono. Eso es comparable a las emisiones totales de Australia de 530 millones de toneladas en los 12 meses hasta junio de 2019.

La cantidad de carbono que se absorba nuevamente a medida que los bosques vuelvan a crecer dependerá de la recuperación de los árboles y otra vegetación durante la próxima década. Muchos ecologistas temen que, debido a la severidad de los incendios y al cambio climático, así como a la continua conversión del bosque, grandes áreas puedan ser alteradas permanentemente con diferentes especies y menos árboles. La recuperación no será del 100% y las áreas afectadas no almacenarán la misma cantidad de carbono que anteriormente.

“Pérdida significativa del capital natural de Australia”

“La naturaleza es increíblemente resistente. Si se les da la oportunidad, los bosques quemados volverán a crecer y absorberán la mayor parte del carbono liberado por los incendios forestales. Pero es probable que haya una brecha que represente una pérdida significativa del capital natural de Australia”, dijo el autor del informe, el economista de WWF-Australia, el doctor Josh Bishop, quien calculó los costos en base a dos escenarios.

“En el primer escenario, suponiendo emisiones totales de 700 millones de toneladas de dióxido de carbono y solo un 90% de regeneración natural para 2030, habría una pérdida neta de 70 millones de toneladas. “Reemplazar estas reservas de carbono natural costaría entre 1.05 y 2.8 mil millones de dólares australianos, dependiendo del precio pagado por las compensaciones de carbono”, dijo.

En el otro escenario, suponiendo menores emisiones de 400 millones de toneladas de dióxido de carbono y un 95% de rebrote de bosques quemados para 2030, todavía costaría entre 300 y 800 millones reemplazar el 5% final de las reservas de carbono perdidas en los incendios forestales.

Estos incendios no tienen precedentes y no son provocados: se deben al cambio climático

Intenso incendio en bosque australiano
Incendio en bosque australiano / Foto: PBS

Greenpeace alerta contra las mentiras y la información errónea que circula por la red.
*Actualizado a 22 de enero de 2020

“Difundir el mito de que la mayoría de los incendios se encendieron deliberadamente es una distracción que es a la vez peligrosa e incorrecta”, alertaban esta semana desde Greenpeace Internacional, denunciando las informaciones erróneas que se están difundiendo en internet.

Los incendios en Australia, todavía activos, suman ya la muerte directa de 29 personas y se estima que más de mil millones de animales, quemando 17,1 millones de hectáreas, más de dos tercios del tamaño del Reino Unido. “Esta devastación de proporciones épicas ha hecho que algunos periodistas y políticos en Australia se apresuren a encontrar a alguien a quien culpar”, afirman desde Greenpeace. El grupo ecologista habla de un esfuerzo coordinado para alejar la culpa del cambio climático con el fin de proteger a los actuales líderes políticos australianos que, critica el colectivo, “no tienen planes de acción climáticos creíbles”. Este deliberado intento de desviar la atención tendría que ver con la intención de alejar del debate entre otras cuestiones el hecho de que Australia es uno de los mayores exportadores de carbón del mundo.

El activista Sam Wockener denunciaba por ejemplo que algunas voces argumenten que los incendios recientes no son peores que en años anteriores, algo rotundamente falso, ya que no tienen precedentes. Llamaba la atención por ejemplo sobre como un grupo de ex jefes del servicio de extinción de incendios había tratado de reunirse con el primer ministro desde abril de 2019, ya que temían que esta temporada de incendios fuera más larga y mortal debido a la crisis climática. Entre otras cuestiones, denuncian que a los actuales jefes del servicio se les ha excluído de los debates y no se les permite mencionar el cambio climático. En The Conversation se revelaba recientemente incluso una estrategia coordinada con bots informáticos y el uso de determinadas etiquetas para propagar en redes la errónea creencia de que la mayoría de los incendios eran provocados por incendiarios. Nada más lejos de la realidad: los expertos señalan que apenas el 1%, como máximo, tienen incendiarios detrás.

Paradójicamente, en el medio de esta crisis climática, se escuchan voces como la del viceprimer ministro australiano calificando a los habitantes de las ciudades preocupados como “locos del centro de la ciudad” por vincular los incendios con el cambio climático…

Imágenes: BBC

Eutanasia masiva a animales quemados y decenas de especies en peligro a causa de los incendios en Australia

*Actualizado a 14 de enero de 2020
Un bombero fallecido durante las tareas de extinción eleva a mediados de enero a 27 la cifra de personas muertas en medio de los intensos incendios que sufre el país. Unos incendios que además de las pérdidas humanas están suponiendo terribles efectos para la biodiversidad australiana.
Desde el Ministerio de Agricultura australiano se ha favorecido estos días el despliegue de un centenar de veterinarios para que, de forma extraordinaria, colaboren con la evaluación del estado de miles de animales. Esto incluye, según se ha informado, el sacrificio de un elevado número de animales gravemente heridos. De forma paralela, el gobierno ha movilizado a reservistas del ejército para cavar fosas comunes.

Además del grave impacto sobre la fauna salvaje australiana del que poco a poco se van conociendo más y desoladores datos, la ola de fuegos a afectado también duramente al amplio sector ganadero australiano. Según informa la cadena televisiva ABC Australia se cuentan también por miles las ovejas o vacas muertas debido a los fuegos. Además del efecto del fuego en si mismo, miles de animales han muerto por estrés de calor o inhalación de humo. Además, grandes reservas de agua han sido contaminadas por cenizas y por los propios restos de animales fallecidos.

Fotos: Twitter del ministro Matt Kean

Miles de kilogramos de zanahorias y patatas desde el aire para alimentar la fauna australiana

El propio ministro de Energía y Medio Ambiente de Nueva Gales del Sur, Matt Kean, difundía en las últimas horas a través de su cuenta en redes sociales imágenes de la bautizada Operation Rock Wallaby, en referencia a una de las especies más afectadas, el marsupial denominado wallaby o ualabí.

Se usaron así medios aéreos para lanzar miles de kilogramos de alimentos, fundamentalmente patatas y zanahorias, para tratar de paliar la falta de alimento en el terreno quemado que sufren los animales supervivientes. El fuego, además de arrasar con la superficie, también ha desplazado a muchas especies fuera de sus hábitats naturales tradicionales a áreas donde les resulta más difícil sobrevivir.

Animales en riesgo de extinción afectados por los fuegos

A medida que pasan los días se van conociendo también algunos detalles sobre la situación de especies amenazadas de extinción por la ola de fuegos. Entre ellas estarían algunas muy poco conocidas de ranas, reptiles e invertebrados que, aun cuando se hayan librado de las llamas, afrontan peligro de desaparición debido a su reducido número y a la afectación de sus hábitats.

Es el caso por ejemplo de las cacatúas negras, algunas de cuyas subespecies mantienen apenas unos centenares de individuos. También los ratones marsupiales, o dunnarts, que en algunas zonas habrían perdido bajo el fuego la totalidad de sus hábitats conocidos. Algunas especies de escíndidos, un tipo de reptil, estarían en riesgo. Las vistosas ranas Pseudophryne corroboree, conocidas por su curiosa mezcla de negro, blanco, amarillo y a veces incluso azul, han visto también diezmada su población.

Elevan a 1.250 millones la cifra de animales muertos en los incendios de Australia

Imágenes: ABC TV Australia

Con otra ola de calor en camino, los investigadores de la Universidad de Sydney y de WWF Australia actualizan el análisis de la catástrofe ambiental.

Los servicios de extinción han redoblado esfuerzos en Australia a la espera de que una nueva ola de calor llegue en los próximos días al continente. Además, los servicios meteorológicos advierten que el nuevo incremento de temperaturas con probabilidad estará acompañado de fuertes vientos, lo que supone un escenario perfecto para la extensión con virulencia de los fuegos a lo largo y ancho de los bosques del país.

Mientras, los ambientalistas actualizaban en las últimas horas los datos sobre la grave catástrofe ambiental que en términos de muerte de especies serían mucho más graves de lo comunicado hace apenas una semana. De las cifras de 480 millones de animales muertos en los fuegos australianos, que incluía mamíferos, aves y reptiles, se habla ya de cifras por encima de los 1.000 millones de animales fallecidos en toda Australia, muchos de ellos pertenecientes a especies en peligro crítico de desaparición. Está también pendiente de estimar la pérdida de ganado en las áreas más afectadas por el fuego, donde existen grandes propiedades intensivas y donde se calcula que habrían muerto miles de vacas y ovejas.

Australia no modificará su débil estrategia frente a la emergencia climática

En este contexto preocupan más a los expertos las declaraciones que llegan desde el gobierno federal australiano que, por boca del primer ministro, Scott Morrison, muy criticado estos días, insiste en que no modificará su posición frente a la crisis climática. Esto incluye desoír entre otros los llamamientos a frenar la poderosa industria del carbón del país.

Por otro lado, el ejecutivo de Morrison promete inversiones millonarias y la creación de un organismo específicamente dedicado a recuperar las extensiones quemadas. El Sidney Morning Herald publicaba un reportaje donde advierte que los incendios forestales de Australia arrojaron hasta dos tercios de las emisiones anuales de dióxido de carbono del país en los últimos tres meses. Es decir, los bosques pueden tardar más de 100 años en absorber lo que se ha lanzado en lo que va de la temporada.

“Estos mega incendios no son normales”, alerta WWF Australia

WWF Australia difundía un comunicado el 7 de enero de 2020 afirmando como colectivo estar “horrorizados por la magnitud de la destrucción”. “Pero no nos sorprende, ya que la ciencia nos ha estado advirtiendo durante una década que esto vendría”, recuerdan.

“Australia es una tierra de incendios forestales, pero los mega incendios de esta temporada no son normales. El cambio climático no causa incendios forestales, pero los empeora mucho”, lamentan. WWF Australia considera imprescindible que existan planes a largo plazo para restaurar lo que se ha perdido.

WWF Australia estima que alrededor de 1.250 millones de animales pueden haber muerto directa o indirectamente por incendios que han quemado 8.4 millones de hectáreas en Australia (equivalente a todo el país de Austria). Estas cifras se han calculado utilizando una metodología que estima los impactos del desmonte en la vida silvestre australiana y extrapola datos a partir de la propuesta del profesor Chris Dickman de la Universidad de Sydney.