La inteligencia de los caballos

Resumen de algunos estudios sobre la inteligencia equina.

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Existen diversas investigaciones que ha analizado la inteligencia de los caballos, subrayando que se trata de animales curiosos e inteligentes, con habilidades a diferentes niveles tanto en resolución de problemas, como a nivel de memoria y velocidad y capacidad de aprendizaje. Su proceso de domesticación ha demostrado y ofrecido datos sobre sus habilidades de respuesta frente a reglas y hábitos, especialmente frente a técnicas y rutinas repetidas y estables a lo largo del tiempo.

Entre otras cuestiones, los caballos aprenden a responder a órdenes y reconocen a personas, estableciendo relación con ellas a través de su rostro y aprendiendo a recordarlas. Un estudio de 2018 de Current Biology reveló que incluso pueden reconocer diferentes entre expresiones faciales, discriminando entre expresiones negativas y expresiones faciales negativas.

Su memoria es también sorprendente. Existen investigaciones del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias estadounidense que han testado esta capacidad, encontrando que los caballos son capaces de recordar hechos y evocar lecciones que han aprendido años atrás.

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Los caballos tienen también un sentido del tiempo definido, y aprenden y se acostumbran a rutinas de alimentación, de juego o de trabajo. Los científicos también han identificado diferentes formas de comunicación entre ellos, revelando como su lenguaje vocal, facial y corporal les ayuda a establecer relación con otros caballos o dentro de una manada. Al hilo, investigadores analizaron otras particularidades, siendo un estudio particularmente interesante el realizado por los científicos japoneses Monamie Ringhofer y Shinya Yamamoto, de la Universidad de Kobe. Sus resultados están disponibles en la revista Animal Cognition, y revelan datos sobre la respuesta de los caballos a diferentes interacciones con seres humanos. Los investigadores descubrieron que los caballos se comunicaban con sus cuidadores mediante señales visuales y táctiles. Estos resultados sugieren que los caballos alteran su comportamiento comunicativo hacia los humanos de acuerdo con el estado de conocimiento de los humanos respecto a determinadas situaciones.