Clausurado en Indonesia “el más cruel espectáculo con delfines” del mundo

Delfines fuera del agua sobre una pista de circo en Indonesia
Foto: Dolphin Project

A comienzos de febrero de 2020 llegaba por fin una esperada noticia desde Indonesia. El Ministerio de Medio Ambiente y Bosques confirmaba la no renovación de permisos para el llamado “circo ambulante de delfines” explotado en el país por la empresa Wersut Seguni Indonesia. Finaliza así lo que activistas locales e internacionales han definido de “interminable sufrimiento” para estos animales. Y lo hace, entre otras cosas, gracias a la constante presión que a nivel local e internacional se ha desplegado durante casi una década contra estas prácticas.

Los delfines capturados eran transportados en diminutas cajas, definidas por los activistas como verdaderos “ataúdes”, donde viajaban dentro de camiones durante períodos de hasta tres días entre diferentes localidades. En pueblos y ciudades, los delfines eran después forzados a actuar en pequeñas piscinas altamente cloradas, flotando entre un cóctel de químicos tan fuertes que llegaban a quemar los ojos de los animales. Así, alimentados apenas con pequeños trozos de pescado para mantenerlos constantemente hambrientos y dispuestos a realizar una y otra vez piruetas en cinco sesiones al día cara al público, a cambio de ser alimentados.

Presión constante de la campaña del Dolphin Project en Indonesia

“Este es un día histórico para todos los que estamos involucrados. Desde 2009, cuando comenzó el espectáculo itinerante de delfines, hemos trabajado incansablemente, enviando peticiones, coordinando protestas, asistiendo a numerosas reuniones, presionando al gobierno y participando en una amplia investigación de campo. Hoy hemos hecho historia al cerrar uno de los últimos circos ambulantes de este tipo en el mundo”, ha explicado Femke den Haas, directora de la campaña del Proyecto Delfín en Indonesia”. El colectivo agradece al actual ministro, Siti Nurbaya Bakar, la decisión en favor de los delfines.

Dolphin Project puso en marcha una intensa campaña en Indonesia para cerrar estas operaciones de explotación, que incluye una iniciativa de grafiti y arte mural, vallas electrónicas en toda Indonesia, anuncios digitales en el aeropuerto de Bali y un espectáculo educativo itinerante de títeres. “No ha sido una campaña fácil, pero las cosas han cambiado para mejor. Los actuales responsables de la toma de decisiones del Ministerio de Medio Ambiente y Bosques han dado un giro total a las cosas, anteponiendo la ética a los beneficios. Y como tal, el circo ambulante de delfines pasará a la historia como uno de los espectáculos de delfines más abusivos que se hayan visto”, destacan. No obstante, la misma empresa continuará con sus espectáculos de delfines en sus instalaciones instalaciones permanentes en Java Central, aunque ya no podrá seguir con su “circo ambulante de delfines”.