Zorro rojo

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Crías de zorro rojo (vulpes vulpes) jugando
Foto: ArtTower – Pixabay

Vulpes vulpes

El zorro rojo (Vulpes vulpes) es la especie más grande de zorro y, con seguridad, la más conocida. Su vivo color definitorio se mueve entre tonalidades de rojo a naranja pasando por marrón. Se mueven con agilidad y elegancia por todo tipo de terrenos, brincando sobre las mullidas almohadillas de la parte inferior de sus patas. Su pelo es extraordinariamente brillante y proyecta una imagen fascinante en plena naturaleza. Por desgracia, esa belleza y fascinación también lo hizo objeto codiciado de la caza de zorros destinada fabricación de abrigos durante mucho tiempo.

Anatomía del zorro rojo

Los machos pueden medir hasta un metro de alto y pesar sobre unos seis kilos e incluso más. Las hembras en cambio, miden una media de 60 centímetros y alcanzan un peso medio de en torno a un kilogramo de peso. Destacan por su larga cola, una cola que de hecho puede suponer un 30% de la longitud total del cuerpo de un zorro rojo.

Sus puntiagudas y largas orejas le confieren un extraordinario oído, capaces hasta de detectar presas diversas bajo la superficie de la tierra. Con sus afiladas garras podrán cavar guaridas y cavar para capturar sus presas. Su vista es también excepcional, incluso por la noche.

Vídeo: Zorro rojo de caza

Dieta y comportamiento del zorro rojo

El zorro rojo sale de su guarida fundamentalmente por la noche, permaneciendo oculto durante el día, protegido de depredadores. Sus viajes nocturnos en busca de alimentos pueden ser muy largos, tanto en distancia como en tiempo. Si bien son bastante protectores durante la fase de apareamiento, o también en circunstancias de falta de alimento, habitualmente gozan de vida en soledad sin problemas territoriales.

El éxito como especie del zorro rojo se relaciona también con su facilidad para alimentarse. Si bien se lo relaciona habitualmente como depredador de pequeños animales, desde ardillas a conejos, es capaz de alimentarse también de insectos diversos, gusanos o incluso arañas. También pueden alimentarse con diversos frutos de temporada de las zonas por donde se desplazan.

Vídeo: zorro rojo hurga en la nieve

Hábitat y reproducción del zorro rojo

El éxito como especie del zorro rojo se demuestra viendo el extenso mapa de sus hábitats en todo el planeta, aunque su presencia sea mayor en el hemisferio norte. Sea en montañas o llanuras, en climas muy cálidos o fríos, el zorro rojo ha sido capaz de construír su hogar en múltiples lugares. Incluso en Australia, donde el zorro rojo no existía y fue llevado a finales del siglo XIX ha sido capaz de salir adelante. Se estima que su vida media en plena naturaleza no acostumbra a pasar de unos cinco o seis años. No obstante, se ha comprobado en cautividad que puede vivir hasta quince años.

Mapa de lugares donde vive el zorro rojo (Vulpes vulpes)
Imagen: Wikimedia Commons

Vídeo: mamá de zorro rojo y cachorros jugando

El embarazo de la hembra de zorro rojo dura unos dos meses. El apareamiento acostumbra a realizarse entre los meses de diciembre y febrero, en pleno invierno. Como media, la hembra de zorro rojo pare unos cuatro cachorros, aunque hay camadas de hasta media docena de crías. Antes del apareamiento, la hembra entra en un proceso hormonal a través del que proyecta durante períodos de unos tres días un intenso aroma a través de glándulas específicas que atraerá al macho. Los cachorrillos del zorro rojo vivirán con la madre día y noche, amamantadas durante un mes, mientras el macho colabora en su alimentación.

Vídeo: Grito de zorro rojo

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