Condena al responsable de matar dos quebrantahuesos en Andalucía

Usó el cadáver de una oveja como cebo para envenenar a los animales que habían sido reintroducidos en la zona.

Foto: Vulture Conservation Foundation

“¡Al fin se hizo justicia!”, expresaban en un comunicado a 6 de noviembre de 2020 desde la Vulture Conservation Foundation

El granjero que unió el cadáver de una oveja con veneno hace cuatro años y, como resultado, mató a dos quebrantahuesos reintroducidos y otros animales salvajes en Andalucía, finalmente fue condenado. Un resultado que llega después de mucha “diligencia, dedicación y perseverancia por parte de las autoridades, investigando adecuadamente el incidente y enjuiciando al criminal responsable, algo que rara vez se logra en casos criminales de envenenamiento ilegal de vida silvestre”, felicitan desde la asociación internacional.

Suceso muy perjudicial para el proyecto de reintroducción

La Vulture Conservation Foundation recuerda que tras varios años sin ninguna mortalidad relacionada con intoxicaciones en Andalucía, 2016 resultó ser un año sombrío para las grandes aves en la región, especialmente los quebrantahuesos reintroducidos. En 2016, Zafra, un quebrantahuesos liberado en 2012, fue encontrado muerto en la Sierra de Mágina.

Esta muerte fue muy perjudicial para el proyecto de reintroducción, ya que Zafra era un excelente candidato para convertirse pronto en miembro de la población reproductora. Más tarde, también se encontraron cerca los restos de otro quebrantahuesos, una hembra liberada en 2014 llamada Bujaraiza.

Las dos muertes provocaron un duro golpe a los esfuerzos de reintroducción en curso , liderados por la Junta de Andalucía y la Vulture Conservation Foundation / Fundación para la Conservación del Buitre, para devolver la especie a la región tras su extinción.

Exhaustiva investigación

Las autoridades se tomaron este caso muy en serio. Tras el incidente del envenenamiento, la Junta de Andalucía, Agentes de Medio Ambiente, el Programa Antipoison y el SEPRONA de la Guardia Civil iniciaron una investigación forense exhaustiva para encontrar a los delincuentes responsables y llevarlos a los tribunales.

Los agentes de vida silvestre realizaron 40 inspecciones en el área y recolectaron extensas muestras, cuyos análisis toxicológicos demostraron que contenían sustancias tóxicas e ilegales venenosas, capaces de causar graves daños y muerte a la fauna. Además, la investigación reunió las pruebas necesarias para demostrar quién estaba colocando cebos venenosos en la zona.

Delito ambiental castigado

Durante el juicio, los expertos de la Junta de Andalucía explicaron que la oveja sirvió de cebo ya que los cortes en su cuello no eran por mordedura de ningún animal, sino hechos por el hombre. Además, dentro de la canal, el análisis toxicológico detectó las sustancias venenosas Carbofuran y Metiocarb, tanto ilegales como tóxicas. La primera sustancia ha estado prohibida durante años en toda Europa y es altamente tóxica, ya que tiene la capacidad de matar a una persona que pese 70 kilos incluso con pequeñas dosis. Tras presentar las pruebas, la Junta de Andalucía y la Fiscalía solicitaron que el imputado sea condenado a dos años y medio de prisión.

Gracias a las pruebas, la Corte determinó que el imputado era el responsable de colocar a las ovejas como cebo venenoso para matar animales salvajes, depredadores o carroñeros.

Finalmente, el agricultor fue condenado, recibió una multa de 4.500 € y se le prohibió trabajar como ganadero durante tres años y practicar la caza y la pesca. La sentencia no es firme y existe recurso de casación ante la Audiencia Provincial de Jaén.