En las terminales de cruceros se generan niveles de contaminación hasta 70 veces por encima de lo habitual

0

Imagen: Ecologistas en Acción

La permisividad con los combustibles con un alto contenido de azufre entre los graves impactos que provoca este turismo.

Ecologistas en Acción ha denunciado la contaminación que genera el turismo de cruceros, especialmente en la población expuesta más directamente a las terminales de cruceros. Estos barcos utilizan combustibles con un alto contenido de azufre que emiten contaminantes altamente peligrosos para la salud humana. Esto es posible, denuncian, debido a la deficiente regulación sobre el transporte marítimo. Recuerdan que en tierra el uso de estos combustibles está prohibido.

«Cuando la navegación es costera, como es el caso de los cruceros, el impacto de las emisiones sobre las poblaciones resulta evidente», advierte el colectivo. Ecologistas en Acción junto a la organización alemana Nabu (Nature and Biodiversity Conservation Union) ha realizado mediciones en las terminales de cruceros de Barcelona, Palma de Mallorca y en el Estrecho de Gibraltar. El resultado ha mostrado preocupantes niveles de contaminación: hasta 70 veces mayores que la concentración de fondo normal de las ciudades.

El impacto del turismo de cruceros sobre el clima es también alto y supone el modo de transporte con mayores emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) por kilómetro recorrido relacionadas con el turismo (en términos absolutos es la aviación). Además, la mayor parte de los cruceros comienzan con vuelos necesarios para llegar a los puertos, lo que añade entre un 10% y un 30% a las emisiones totales producidas por el crucero.

Cruceros: Un turismo de alto impacto que crece sin parar

Si en 2003 el turismo de cruceros movía a 9,3 millones de pasajeros, quince años después, las cifras ascendían ya a 30 millones de pasajeros. En España, los puertos de Barcelona, Palma de Mallorca y Las Palmas de Gran Canaria concentran el mayor volumen de cruceros, aunque su impacto aumenta y se extiende a muchos otros puertos.

Del total mencionado, 10,1 millones de cruceristas llegaron a nuestras costas batiendo todos los récords. La organización ecologista llama la atención sobre los enormes impactos de este tipo de turismo relacionados con la contaminación y la masificación de las ciudades. También sobre los ecosistemas marinos y la alteración de la dinámica litoral por la construcción de terminales.

Critican que intereses privados determinan las políticas de infraestructuras estatales

Ecologistas en Acción ha recalcado que las cifras del crecimiento en el turismo de cruceros se deben a la política de Puertos del Estado de ampliación de terminales de cruceros y promoción del sector, en connivencia con las administraciones locales y autónomicas.

«Esta es una política que responde a la intereses privados del sector ya que, si bien son puertos de titularidad estatal denominados ‘de interés general’, los procesos de liberalización han llevado a una gestión privada en manos de capitales internacionales (terminales concesionadas, operadoras y grupos navieros)», indican.

Según explican desde Ecologistas en Acción, cuatro grupos empresariales dominan el sector: Carnival Corporation (con 105 embarcaciones y el 41,8 % del mercado), Royal Caribbean (con 52 barcos y una cuota del 23,3 %), Norwegian Cruise Line (26 naves, 9,4 % del sector) y MSC Cruceros (16 embarcaciones, 8 % del volumen global). «Corporaciones registradas en paraísos fiscales y con barcos que utilizan banderas de conveniencia de Bahamas, Malta, Panamá o las Bermudas para eludir impuestos y normativas laborales y ambientales», lamentan.

Reclaman «reducir, regular y dejar de subvencionar» la «ambientalmente agresiva» industria de los cruceros

Crucero navegando
Foto: Peter Hansen – Unsplash
Ecologistas subrayan que los «beneficios astronómicos» del sector bien podrían financiar la substitución de tecnologías obsoletas por otras modernas, limpias y ya disponibles.

«Es un escándalo que todavía veamos barcos con estándares ambientales que se remontan a décadas atrás. Las tecnologías para nuevas construcciones, así como para el reacondicionamiento de las flotas actuales están ampliamente disponibles. Y representan un costo ínfimo para los beneficios astronómicos que cada año acumulan los cuatro oligopolios que controlan el mercado a nivel global. Es urgente que los gobiernos establezcan regulaciones obligatorias sobre el sector». Así lo expone Malte Siegert, directora de política climática de la organización ambiental alemana NABU.

Esta asociación ha presentado recientemente su ranking de cruceros 2019. Se trata de una clasificación según emisiones contaminantes del mercado de cruceros turísticos que realizan rutas en costas europeas. Los resultados son decepcionantes, ya que, lamenta el informe de NABU, se ven escasos avances respecto al estudio en años anteriores. De hecho, la huella climática del sector estaría empeorando. En la lista destacan apenas dos veleros y los buques que usan electricidad de energía renovable.

«La falta de compromiso de la industria de cruceros con la protección del clima es una bofetada a nuestros jóvenes. Nadie puede seguir pretendiendo obviar la emergencia climática actual, es nuestra responsabilidad actuar ahora. Sin embargo, las navieras inundan el mercado con más buques gigantes cada año, todos operados por combustibles fósiles», ha declarado Leif Miller, presidente Ejecutivo de NABU.

El sector de los cruceros puede y debe ser más ambientalmente responsable

NABU, junto con los colectivos Ecologistas en Acción y Transport and Enviroment, trabajan conjuntamente en una coalición europea para reducir las emisiones del transporte marítimo. A raíz de la publicación del informe, han reclamado una regulación urgente. Piden que se obligue a las navieras a sustituir el combustible pesado por combustibles marinos con un máximo de 0,1 % de contenido de azufre.

También han solicitado la implementación integral de la tecnología de tratamiento para todos los buques, que proporciona resultados similares de reducción de contaminantes al uso del GNL. Un cambio que las navieras pueden hacer de forma inmediata, sin necesidad de infraestructuras en el puerto, y en todas sus naves.

Los ambientalistas reclaman una regulación estricta y obligatoria a los cruceros. Entre otras posibilidades piden «poner fin de manera inmediata a las exenciones fiscales para los combustibles marinos». «Mientras el uso de combustibles fósiles se subvencione masivamente y las normas de emisión y eficiencia energética que deben cumplir los buques sigan siendo irrisorias, no habrá cambios en el comportamiento de la industria de cruceros», explica Daniel Rieger, jefe de la política de transportes de NABU.

Tan sólo el mayor operador de cruceros ya es más contaminante que 260 millones de coches

Al hilo de este informe, Ecologistas en Acción ha recordado otro estudio difundido en junio de 2019 por la federación Transport & Environment(.pdf), de la que el colectivo forma parte, sobre emisiones contaminantes al aire por parte de los cruceros europeos. Un estudio donde España encabeza la lista de países más contaminados por cruceros con los puertos de Barcelona y Palma de Mallorca liderando el ranking por ciudades.

Los datos son abrumadores. Según señalan, tan sólo Carnival Corporation, el operador de cruceros más grande del mundo, emitió casi diez veces más óxido de azufre (SOx) en las costas europeas de lo que emitieron los 260 millones de coches europeos en 2017. Le sigue Royal Caribbean Cruises, con emisiones cuatro veces mayores que las generadas por el parque automovilístico europeo.

Hay que recordar que las emisiones de óxidos de azufre forman aerosoles de sulfatos (SO4) que incrementan los riesgos para la salud humana y contribuyen a la acidificación de los sistemas terrestres y acuáticos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here