Hoja de ruta para que los grandes contaminadores “paguen”


Campaña global para promover la responsabilidad legal.

¿Qué es la hoja de ruta de responsabilidad jurídica?

La Hoja de ruta de la responsabilidad jurídica constituye una guía para los tomadores de decisión y los movimientos sociales en cuatro niveles de acción: local, nacional, internacional y multinivel. En cada uno podrán encontrar una gran variedad de enfoques que puede utilizar o aplicar.

Las industrias contaminantes, entre ellas las que se dedican a los combustibles fósiles, la minería, y la agroindustria, han contribuido a que la crisis climática se agudice. Han obtenido ganancias incalculables y, como es bien sabido, han causado mucho daño: sus acciones han repercutido gravemente a comunidades enteras, las cuales han tenido que asumir injustificadamente los múltiples costos que se derivan tanto de las prácticas abusivas de estas industrias como del desastre climático.

Por este motivo, las industrias contaminantes deben asumir su responsabilidad jurídica por el daño que han ocasionado. En este documento, la responsabilidad jurídica se traduce como el uso de herramientas (legales, legislativas, políticas, culturales, etc.) para conseguir que las corporaciones y las industrias responsables de agudizar la crisis climática y debilitar las acciones para abordar el cambio climático asuman su responsabilidad jurídica.

¿Cuáles son los principios para promover esta responsabilidad jurídica?

Las medidas adoptadas para lograr que las industrias contaminantes asuman su responsabilidad jurídica deben emplear una combinación de legislación y litigio para promover una variedad de acciones, incluyendo las de carácter civil, penal, legal, cultural y administrativo. Las medidas para promover la responsabilidad jurídica deben adherirse a los siguientes principios:

  • Estar reglamentadas y ser obligatorias:
    Estar reglamentadas y ser obligatorias para la o las corporaciones. Su regulación no debe depender de la misma corporación, ni mucho menos ser voluntaria.
  • Honrar las responsabilidades diferenciadas:
    Respetar el Principio de Responsabilidades Comunes pero Diferenciadas y sus Capacidades Respectivas (PRCD-CR), tal como se ha establecido en La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), en el derecho internacional y en el derecho medioambioental, en las cuales se establece que aquellos países que han contribuido más al cambio climático tienen la responsabilidad de actuar con mayor rapidez y efectividad.
  • Apoyar directamente a las comunidades de la primera línea:
    Proveer de mecanismos administrados públicamente que canalicen el financiamiento, a gran escala, para apoyar directamente a las comunidades en las primeras líneas de la crisis climática: Aquellas que lideran el camino de las soluciones justas y con perspectiva de género, pero que han experimentado, indebidamente, los mayores impactos.
  • Desarrollar mecanismos para que las comunidades que se encuentran en la primera línea controlen las finanzas públicas
    Dejar los fondos obtenidos en manos de las comunidades que se encuentran en la primera línea y bajo el control público en general.
  • Resguardar los derechos de las personas:
    Proteger el derecho que tienen las comunidades locales, los pueblos indígenas, los campesinos, los campesinos, las comunidades de pescadores, las comunidades nómadas y rurales, y las mujeres de salvaguardar la integridad de la naturaleza.
  • Reconocer y proteger los derechos de la naturaleza:
    Reconocer y proteger los derechos de la naturaleza en armonía con la protección de los derechos de quienes la cuidan. Es impostergable reconocer que la naturaleza es el sostén de toda la vida en la Tierra y, por esa razón debe ser respetada, preservada y tratada con reverencia.
  • Asegurar el acceso equitativo a soluciones reales:
    Asegurar el acceso equitativo a soluciones reales, con perspectiva de género y dirigidas por la comunidad, con el fin de adaptar y mitigar los efectos del cambio climático.
  • Financiar soluciones reales a gran escala:
    Hacer factible la implementación de soluciones reales mediante el acceso al financiamiento suficiente para implementarlas a gran escala, al mismo tiempo de rechazar los esquemas propuestos por la industria contaminante, tales como los mercados de carbono, la energía cero neto (Net Zero), las tecnologías de emisiones negativas (NET’s) y la geoingeniería, y terminar, de una vez por todas, con las prácticas empresariales abusivas.
  • Financiar las reparaciones de la deuda climática/ ecológica
    Financiar las reparaciones de la deuda climática y ecológica que es necesario saldar con las comunidades más afectadas por la crisis climática. No financiar a los accionistas u otros actores, como los inversionistas.
  • Promover la desaparición gradual de productos contaminantes
    Contribuir a la rápida eliminación de productos contaminantes, como los combustibles fósiles, y las actividades destructivas, como la deforestación, con el fin de cumplir con el compromiso de mantener el aumento de la temperatura global menor o igual a 1.5 grados Celsius [i]. Es importante recalcar que la intención de esta medida establecida en el Acuerdo de París es una regulación restrictiva y no una “licencia para seguir contaminando”.
  • Ayudar a financiar una transición justa
    Ayudar a las comunidades a tener la posibilidad de financiar una transición justa que proteja los derechos de los trabajadores y sus medios de subsistencia.
  • Evitar la dependencia de las industrias contaminantes
    Garantizar que ni los trabajadores ni las comunidades dependan, directa o indirectamente, de las industrias contaminantes.
  • Ayudar a terminar con la impunidad corporativa
    Contribuir a terminar con la impunidad corporativa y otras prácticas empresariales que exponen, tanto a las comunidades como a las naciones a la amenaza de la extinción.
  • Trasladar los costos asumidos por las personas a las entidades responsables
    Transferir los costos del cambio climático a las entidades responsables. Deben responsabilizarse tanto de las emisiones de los gases de efecto invernadero como del engaño intencional que ha retrasado, de manera inexcusable, la acción climática.
  • Impedir que las corporaciones obtengan inmunidad
    Negar a las corporaciones transnacionales la inmunidad o la evasión de sus responsabilidades jurídicas, incluyendo aquella inmunidad que les brinda el Arbitraje de Diferencias Inversor- Estado (ISDS, por sus siglas en inglés).
  • Principios de “un cambio sistémico”

    “Los grandes contaminadores han devastado, durante mucho tiempo, el clima, los ecosistemas, las vidas y los medios de subsistencia. Se las ingenian para abdicar de cualquier responsabilidad, y sólo se benefician del daño que han ocasionado; el cual recae, desproporcionadamente en las comunidades del Sur Global, los pueblos indígenas, las personas de color, las mujeres, los trabajadores, los granjeros, los campesinos y las comunidades de bajos ingresos”. Lo explica Sara Shaw, Coordinadora del Programa para la Justicia Climática y la Energía, Amigos de la Tierra Internacional.

    “La Hoja de ruta de responsabilidad legal es una herramienta que podemos utilizar para hacer una llamada a que estas empresas asuman su responsabilidad jurídica por su papel en la agudización de la crisis climática, y hacerlos pagar. Y no sólo eso, en ella se establecen los principios de un cambio sistémico mediante la reducción del poder corporativo y la consecución de los recursos que se necesitan para una muy necesaria y justa transformación”, subraya Shaw.

    Grandes contaminadores como responsables de grandes crisis

    La responsabilidad legal [GMA3] ha adquirido otros matices en medio de la pandemia provocada por la COVID-19 y los desastres climáticos sin precedente. Muchos de los Grandes Contaminadores son, en gran parte, responsables de las multifacéticas crisis que estamos enfrentando y aun así, persisten en que ésta se agudice, al demandar rescates gubernamentales y desplegar esquemas de relaciones públicas que pretenden posicionarlos como la solución y no como el problema, critican desde Amigos de la Tierra Internacional.

    “La Hoja de ruta de responsabilidad jurídica es más que demandas y tribunales. Se trata de hacer que los Grandes Contaminadores paguen por los daños que han causado al agravar la crisis climática; además de obligarlos a que no cometan más abusos”, destaca Sriram Madhusoodanan, Director de la campaña Corporate Accountability.

    Larga historia de “engaños y destrucción ambiental”

    “El lanzamiento de la Hoja de ruta de la responsabilidad jurídica es oportuno. Representa una posibilidad que los gobiernos africanos deben aprovechar para lograr, finalmente, que las industrias contaminantes asuman su responsabilidad por los abusos que han cometido en contra de los derechos humanos y del medioambiente tanto en comunidades africanas como en el mundo entero”, afirma Akinbode Oluwafemi, Director Ejecutivo de Corporate Accountability y Participación Pública de África (CAPPA).

    Más información en las webs de Corporate Accountability y Liability RoadMap