El Pueblo Karipuna frena la deforestación en la más amenazada Amazonia

Ejemplo de cómo luchar contra los delitos ambientales.

Área deforestada en el borde de la Tierra Indígena Karipuna, en la Amazonía, registrada en sobrevuelos en septiembre de 2020 / Foto:
© Christian Braga – Greenpeace

“En medio del caos producido por la política anti-ambiental del gobierno de Bolsonaro en la Amazonia brasileña, el éxito en la lucha contra el crimen ambiental en el territorio Karipuna, puede y debe ser una ejemplo de cómo luchar contra estos delitos. El gobierno necesita imponer el orden y perseguir a aquellos que siguen amenazando el bosque y a la gente”, explica Danicley de Aguiar, portavoz de la campaña en Greenpeace Brasil.

La deforestación se redujo considerablemente en el territorio del Pueblo Indígena Karipuna desde que la comunidad inició la vigilancia del bosque y emprendió acciones legales contra los invasores de su tierra, en colaboración con Greenpeace Brasil y el Consejo Indigenista Misionero (CIMI).

Reducción a la mitad de la deforestación

En comparación con 2019, la deforestación en la tierra de los indígenas Karipuna se ha reducido en un 49%, (de 1.083 hectáreas en 2019, a 532 en 2020). Esta es la conclusión de un reciente monitoreo de la deforestación, realizado por Greenpeace Brasil y basado en el análisis de imágenes de satélite en 2020.

La Tierra Indígena Karipuna, en el Estado de Rondônia, ha sido una de las tierras indígenas más amenazadas de la región. Y esta noticia llega en un momento en el que las tasas de deforestación continúan aumentando dramáticamente en el resto de la Amazonía brasileña.

La protección de los derechos indígenas implica la protección de la selva, así como la conservación de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático y, por lo tanto, exige un plan de protección permanente para el territorio de Karipuna, así como para las demás tierras indígenas de Brasil.

Adriano Karipuna, uno de los líderes indígenas Karipuna. / Foto:
© David Azevedo – Greenpeace

Estrecha vigilancia forestal

En agosto y septiembre de 2020, el pueblo Karipuna, Greenpeace Brasil y el CIMI han estado realizando una vigilancia forestal a través de sobrevuelos aéreos, reconocimientos por tierra en vehículos y por río mediante embarcaciones, para identificar la reciente deforestación y destrucción de los bosques en las tierras indígenas protegidas.

Durante su vigilancia, descubrieron nuevas zonas deforestadas y campamentos utilizados para apoyar las obras de tala ilegal de madera, además de caminos y puentes ilegales para acceder a las tierras del pueblo Karipuna, que se comunicaron a las autoridades locales a finales de octubre.

El monitoreo realizado durante 2020 sigue encontrando deforestación y actividades de acaparamiento de tierras, pero también revela una tendencia a la baja. Estos buenos resultados son debidos a las denuncias del Pueblo Indígena Karipuna, CIMI y Greenpeace Brasil en los últimos dos años, las numerosas redadas policiales y operaciones de aplicación de la ley que han dado lugar a órdenes de detención, arrestos domiciliarios, incautaciones, así como al bloqueo de 46 millones de reales (alrededor de 8 millones de euros).