Pastos marinos: ecosistemas clave frente a la crisis climática cada vez más amenazados

0

Colorida ilustración que representa la riqueza de los pastos marinos en el fondo de los océanos
Naciones Unidas subraya que su protección es clave para desarrollar la resiliencia al cambio climático.

Las grandes praderas de pastos marinos constituyen uno de los hábitats costeros más comunes en la Tierra. Cubren más de 300.000 kilómetros cuadrados en al menos 159 países. Alimentan las poblaciones de peces, debilitan las marejadas ciclónicas y brindan muchos otros servicios a las comunidades costeras. Los ecosistemas de pastos marinos son biológicamente ricos y altamente productivos, proporcionando valiosos hábitats de vivero a más del 20 por ciento de las 25 pesquerías más grandes del mundo. Pueden filtrar patógenos, bacterias y contaminación del agua de mar, y albergan especies en peligro de extinción y carismáticas como dugongos, caballitos de mar y tortugas marinas.

Pero se estima que el 7% del hábitat de pastos marinos se pierde cada año en todo el mundo, y al menos 22 de las 72 especies de pastos marinos del mundo están en declive. Desde finales del siglo XIX, se ha perdido casi el 30 por ciento del área de pastos marinos conocida en todo el mundo. Las principales amenazas para los prados de pastos marinos incluyen la escorrentía urbana, industrial y agrícola, el desarrollo costero, el dragado, la pesca no regulada y las actividades de navegación y el cambio climático.

Aprovechando el Día Mundial de los Océanos 2020, la ONU ha querido destacar que estas praderas marinas pueden ser una poderosa solución climática basada en la naturaleza. Más importante aún en un contexto como el creado por la pandemia de la Covid-19. La importancia de los pastos marinos se destaca en un informe, Out of the Blue: The Value of Seagrasses to the Environment and to People, publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) junto con GRID-Arendal y el World Conservation Monitoring Center (PNUMA-WCMC).

Mantener la salud de los pastos marinos es clave

El informe, lanzado el Día Mundial de los Océanos 2020, encuentra que los ecosistemas de pastos marinos juegan un papel descomunal en la lucha contra la crisis climática. Aunque cubren solo el 0.1 por ciento del fondo del océano, estos prados marinos son sumideros de carbono altamente eficientes, que almacenan hasta el 18 por ciento del carbono oceánico del mundo. Los países que desean hacer su parte en virtud del Acuerdo de París pueden incluir la protección y restauración de la hierba marina en sus contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC) para ayudar a reducir la cantidad de carbono que atrapa el calor en nuestra atmósfera.

«Mantener la salud de los ecosistemas de pastos marinos, que proporcionan alimentos y medios de vida a cientos de millones de personas, respaldan una rica biodiversidad y constituyen una de las reservas de carbono más eficientes del planeta, es importante para una vida marina saludable y para la salud de las personas en todo el mundo», explica Susan Gardner, Directora de la División de Ecosistemas de ONU Medio Ambiente. «Los pastos marinos representan soluciones poderosas basadas en la naturaleza para el desafío climático y el desarrollo sostenible».

A medida que la comunidad mundial trabaja para reconstruir mejor y fortalecer las economías y sociedades a raíz de la devastación causada por esta pandemia, preservar y restaurar los ecosistemas de pastos marinos puede ser una forma muy efectiva de proteger las cadenas alimentarias y crear empleos en industrias como la pesca y el turismo.

Descarga aquí un resumen del estudio: Un tesoro sumergido oculto – El valor de los pastos marinos para el medio ambiente y las personas

Pese a su importancia existe un elevado déficit en su protección

Solamente el 26 por ciento de los prados de pastos marinos registrados se encuentran dentro de las áreas marinas protegidas (AMP) en comparación con el 40 por ciento de los arrecifes de coral y el 43 por ciento de los manglares.

El informe de Naciones Unidas cita casos como el de Tanzania, donde se vio un claro impacto negativo de la disminución de pastos marinos en la recolección de especies como almejas o erizos de mar que constituían un sustento clave para muchas familias y eran recogidas por mujeres en áreas costeras. También en el Atlántico Norte se ha señalado su importancia en el hábitat de las crías de bacalao que alimentarán la flota de una docena de países.

«Los pastos marinos son los súper ecosistemas de nuestros océanos y brindan una increíble variedad de beneficios a las personas de todo el mundo. Sin embargo, permanecen entre los entornos acuáticos más desconocidos de la Tierra. El informe Out of the Blue muestra las muchas formas en que las hierbas marinas ayudan a las personas a prosperar y mantener el ambiente natural saludable del que todos dependemos», afirma la científica Maria Potouroglou, editora principal del informe.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here