Pequeños animales sin apenas espacio como «premio».

Visitantes de esta gran superficie comercial en China, como la modelo Ju Xiaowen, denunciaron en redes sociales la existencia de esta máquina. La rápida viralización de la denuncia consiguió que esta inusual y cruel «atracción» se suspendiese y que la empresa responsable se disculpase.
Se trataba de una máquina de juego donde los participantes, luego de introducir sus monedas, podían obtener como «premio» alguno de los pequeños cachorros de perro o gato que podían contemplarse en el interior. Los cachorrillos estaban en estrechos receptáculos atrapados sin apenas espacio más que para tumbarse.
