Dimisión de alto cargo portugués después del incendio que arrasó con varias ‘perreras’ ilegales

Imagen extraída de informativo del canal SIC

Intensa indignación por la muerte de docenas de perros y gatos.

A mediados de julio de 2020 al menos 54 perros y gatos perecieron bajo las llamas del inmenso incendio de la Serra da Agrela, en Portugal, en la confluencia de los ayuntamientos de Valongo, Paços de Ferreira y Santo Tirso. Varios grupos de personas, algunas ligadas a asociaciones de defensa animal, pudieron al menos rescatar a alrededor de un centenar de animales que habrían fallecido también de no ser por la intervención. En uno de los albergues las autoridades incluso impidieron actuar a las asociaciones, al tratarse de una propiedad privada. Varias personas acabaron irrumpiendo en el lugar ante la inacción de los cuerpos policiales, salvando a parte de los animales mientras otros morían carbonizados.

Horas de inacción angustiosas

El suceso provocó una intensa indignación y peticiones de investigación, ya que los albergues de animales afectados habían sido ya objeto de denuncias por malos tratos. A finales del mes de julio de 2020, la asociación portuguesa Animal denunció la actuación de los cuerpos policiales y del veterinario municipal de Santo Tirso, que de hecho fue suspendido por el propio gobierno local, que emitió inicialmente una nota asegurando haber hecho todo lo posible.

El colectivo lamentaba la inacción ante la gravedad de lo sucedido e insistía en que las autoridades fueron avisadas “con tiempo suficiente” para haber evitado el trágico desenlace. Vecinos y activistas sufrieron momentos de elevada angustia cuando las llamas se cernían sobre los espacios que albergaban a los animales, siendo impedidos de actuar para salvarlos.

Asunción de críticas desde el gobierno central

El suceso provocó también la dimisión del Director General de Alimentación y Veterinaria, Fernando Bernardo, dependiente del Ministerio de Agricultura portugués y en el cargo desde 2016, coincidiendo con las primeras críticas desde el propio gabinete del primer ministro luso a la actuación de la DGAV en esta crisis.

Durante el propio debate sobre el estado de la nación, el primer ministro, Antonio Costa, afirmó que la DGAV, una de las entidades más criticadas en el marco de este suceso, “no está diseñada para cuidar a las mascotas y claramente no ha demostrado la capacidad o competencia para adaptarse a la nueva realidad legislativa”.