Denuncian que Adif arrojó al río Sil vagones de un tren descarrilado

Imágenes: extracto de vídeos divulgados en redes por O Sil TV, Maltrato á Paisaxe y Plataforma en Defensa do Tren que pueden verse bajo estas líneas

Confirman “intencionalidad” y piden 35 mil euros de multa por los vagones arrojados al río.

*Actualización 7/10/2020

La Xunta de Galicia ha anunciado el inicio de un expediente sancionador contra ADIF por su responsabilidad en lo sucedido, “hechos que podrían ser constitutivos de una infracción tipificada como grave en la Ley de residuos estatal”. Lo ha avanzado la titular de la consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda, Ángeles Vázquez, después del inicio de la investigación por parte de los agentes medioambientales e inspectores de este departamento.

Según explican desde la Xunta, el suceso en la margen derecha del río Sil podría constituír una infracción administrativa grave tipificada en la Ley 22/2011 de residuos y suelos contaminados y en la Ley 10/2008 de residuos de Galicia como “abandono, vertido o eliminación de cualquier tipo de residuos no peligrosos”. La multa prevista en un caso como este oscilaría entre los 901 y los 45.00 euros. En este caso concreto, según la consellería de Medio Ambiente, se propone una multa de 35.000 euros.

La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil confirma “intencionalidad” en lo sucedido

La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil ha comunicado también las diligencias previas para investigar la caída al cauce del Sil de dos vagones del tren de mercancías descarrilado en Sobradelo.
Los servicios técnicos del Organismo de cuenca continúan realizando un seguimiento de las posibles afecciones a la calidad de las aguas mediante muestreos periódicos, así como otras diligencias y labores de investigación con objeto de esclarecer los hechos.

De las investigaciones y averiguaciones realizadas por el personal de la Confederación Hidrográfica se desprende que los vagones habrían sido empujados de forma intencionada para que se produjera su caída por el talud.

Operación no autorizada

Desde la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil se ha confirmado que en la mañana del domingo 2 de agosto se recibió un comunicado de la Agencia Gallega de Emergencias (AXEGA) mediante el que se informa que, como parte de los trabajos de retirada de dos vagones descarrilados, “dada la dificultad de su recuperación, y por cuestiones de seguridad, se pretende dejarlos caer hacia el cauce para posteriormente recuperarlos”.

Desde el organismo de cuenca “se informa de que dicha operación no es viable desde el punto de vista ambiental en la forma planteada, y desplaza al lugar a personal de vigilancia con objeto de recopilar información y realizar un análisis de la situación”. En la tarde de ese mismo día, se produce la caída de los vagones por el talud hacia el cauce.

Adif comienza la retirada de los vagones

De forma paralela, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), ha anunciado el inicio del operativo para la retirada de los vagones de mercancías que permanecen en el punto del descarrilamiento.

“El objetivo de las tareas es la retirada de los cuatro vagones pendientes: dos de ellos junto a la vía, en el lado del talud; un tercero en el lado del terraplén, y el último en la orilla del río Sil”, explican en un comunicado. “La solución, consensuada y ejecutada por los técnicos de Adif y de Renfe, consiste en el desmontaje in situ de los vagones, para facilitar el traslado de los mismos fuera de una zona de difícil acceso”.

Vecinos graban la acción y el ente ferroviario anuncia una investigación

*Actualización 5/7/2020

“Consideramos intolerable que este tipo de hechos se tengan que presenciar a la altura del siglo XXI, causándonos si cabe mayor estupor que sea una entidad pública la autora de tal despropósito, cuyo comportamiento ambiental debiera ser ejemplificante para el resto de la sociedad”. Así se pronunciaba el miércoles 5 de julio la Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galiza (Adega), al respecto de los hechos sucedidos apenas unos días antes, el 2 de agosto de 2020.

Operarios de la administradora de infraestructuras ferroviarias fueron grabados por vecinos de la zona de Carballeda de Valdeorras, en la provincia de Ourense, mientras se empujaban ladera abajo y sobre la cuenca del río Sil dos vagones de un tren de mercancías que había descarrilado el 28 de julio de 2020 en la línea León-A Coruña a la altura de la localidad de Sobradelo.

Piden la actuación de la Fiscalía

Las imágenes, “propias de otros tiempos en los que los ríos eran considerados vertederos”, denuncian desde Adega, fueron difundidas ampliamente a través de redes sociales.

En los vídeos puede verse como uno de los vagones es empujado ladera abajo por una máquina excavadora, aparentemente para dejar libres las vías más rápidamente.

A la luz de lo documentado, Adega insta al Ministerio Fiscal a abrir investigación contra la entidad pública empresarial Adif por presunto delito contra los recursos naturales y el medio ambiente.

Adif anuncia una investigación

En una nota oficial, el ente público Adif ha anunciado una investigación “para conocer lo sucedido durante la retirada de unos vagones de mercancías descarrilados en Sobradelo”. “Adif está analizando a fondo todas las acciones efectuadas durante las actividades de retirada del material descarrilado y, una vez se disponga de todos los datos, se depurarán, en su caso, las responsabilidades pertinentes”, señalan.

Se remiten desde Adif como explicación inicial a la “complicada accesibilidad de la zona” y relatan que con el objetivo de garantizar la seguridad de los trabajadores, “se trataba de una condición indispensable previa para situar una grúa ferroviaria en paralelo a los vagones y suspenderlos para encarrilarlos”. “Durante esas maniobras, un vagón se pudo desplazar correctamente, pero el segundo de los vagones se precipitó ladera abajo, hasta la ribera del río Sil”, aseguran.

Materiales contaminantes

“Los vagones descarrilados no contenían ninguna mercancía, por lo que no hay riesgo de contaminación ni vertido”, asegura Adif.

No obstante, a este respecto los colectivos ecologistas no están de acuerdo, ya que sostienen que aunque no llevase carga, “los aceites, hidrocarburos y líquidos lubricantes empleados en los engranajes y rodamientos de la máquina pueden contaminar las aguas fluviales, afectando la fauna y flora el entorno e, incluso, poniendo en riesgo la salud pública”.

“El propio impacto de la máquina contra la ladera y el fondo del río no sólo tendría enlodado las aguas, sino que podría haber destruído parte del vagón en grandes y pequeñas piezas que acabarán en el fondo del río o que con la fuerza del agua podrán discurrir río abajo, arrastrando sedimentos y con consecuencias impredecibles”, señalan.

Vídeos difundidos por O Sil Televisión, Maltrato á Paisaxe y Plataforma en Defensa do Tren

Posible delito contra el medio ambiente

“No se puede tolerar que una empresa pública sea la primera en incumplir la normativa sobre gestión de residuos y tiene que reparar los daños causados al entorno”; declaró Néstor Rego, diputado del BNG en el Congreso.

Rego ha instado a investigar los motivos que llevaron a Adif a tomar la decisión de tirar los vagones descarrilados al río Sil en lugar de retirarlos de forma adecuada.

El BNG considera necesario que se le comunique a la Fiscalía para que investigue esta conducta que “podría ser constitutiva de un delito contra el medio ambiente” y reclama que se “depuren responsabilidades”.

Necesario “restaurar” los daños provocados

“Es incomprensible, subrayó el PSdeG-PSOE en una nota oficial, lamentando que la recuperación de los vagones no se hubiese llevado a cabo “siguiendo procedimientos que no impliquen daños para el medio y para la seguridad ferroviaria”.

Consideran desde esta formación política que es prioritario llevar a cabo la recuperación del vagón tirado al río Sil y “restaurar los daños provocados en las aguas y en el ecosistema y retirar cuanto antes el resto de los vagones que se encuentran junto a la vía”.