Un coche que se auto-recarga mientras circula

Foto: Grupo Renault

Renault desarrolla un sistema de recarga por inducción.

Unas bobinas colocadas tanto en la carretera como en el coche eléctrico hacen posible la transferencia de energía. La idea es la misma que se esconde detrás de la inducción electromagnética, una tecnología ya probada que se utiliza para lámparas, placas de cocción y transformadores eléctricos.

En esta innovación se encuentra trabajando el grupo francés Renault. Este sistema de carreteras de inducción permitiría una recarga dinámica de vehículos sin necesidad de “enchufarlos”. Se reduciría así la necesidad de baterías de alta capacidad y de estaciones de recarga para los coches.

Carga por inducción dinámica

El sistema de carga por inducción consiste en transferir energía de una bobina eléctrica a otra a través de un campo electromagnético. El mismo principio, en su aplicación al mundo de la automoción, permitiría cargar la batería de un coche eléctrico al aparcarlo sobre una plataforma de carga diseñada a tal efecto. Para esto es necesario que el automóvil tenga una bobina receptora en su chasis. Esa bobina recibe la energía enviada por la bobina emisora que está instalada en el suelo.

Bajo un idéntico principio funciona la llamada carga por inducción dinámica. Es decir, con la diferencia de que en este caso el automóvil está en movimiento. El coche, al moverse sobre una serie de bobinas emisoras colocadas en la carretera, recibe electricidad durante una fracción de segundo cuando pasa sobre una de ellas.

Éxito de las primeras pruebas

La pista de pruebas de Renault fue inaugurada en 2017 en Versalles. Y según anunció la empresa, las pruebas realizadas con prototipos del Renault Kangoo ZE fueron un éxito.

La isla de Gotland en Suecia albergará en 2022 una ruta de inducción que abarcará alrededor de 1,6 km. Suministrará electricidad a autobuses y camiones eléctricos que se desplacen entre el aeropuerto y el centro de Visby, la capital de la isla.